lunes, 19 de agosto de 2013

-CRIMEN ANGELES RAWSON-MAS DUDAS QUE CERTEZAS-



Expediente Crimen s.a-Rosario-Santa Fe-Argentina-Agosto/19/2013-
-Un equipo compacto de investigadores policiales, en su mayoría integrado por hombres jóvenes, sale presto con un protocolo de trabajo a investigar la muerte de Ángeles Rawson. No son gatillo fácil ni torturadores, pero tampoco señoritas frágiles como las de un ballet de danzas clásicas. Cuando un poli de éstos se lanza a esclarecer un caso tan siniestro y misterioso, debe tener presencia e infundir respeto a las personas a quienes van a interrogar. Quien responda preguntas debe darse cuenta que no puede mentir, ni hablar con eufemismos. Eso lo impone la presencia, la actitud, el aspecto y el lenguaje corporal de los investigadores. Aquí y en todo el mundo.

Estos hombres salieron en tropel cuando todo era absolutamente confuso.

Los primeros interrogatorios fueron a los porteros de la zona. Ellos viven mirando los alrededores todo el día, conocen las costumbres y hábitos de vecinos y de sus pares encargados de edificios.
Así surgió el primer indicio: cuando alguien reveló que Jorge Mangeri mantenía un extraño vínculo íntimo con un cartonero de la zona.  El ciruja entraba y salía con frecuencia del edificio de Ravignani junto con Mangeri.
Conducta sexual dudosa, ambigua, fue el primer paso para sospechar de él, cuando todos eran sospechosos en el entorno familiar. Que el hombre se disfrazara de mujer en una fiesta era un detalle menor, lo hacen a montones gente que no por eso detentan sospechas sobre sus costumbres sexuales. La pista del cartonero "amigo" de Mangieri era suficiente para estrecharle una vigilancia a sus movimientos.

¿Por eso fue secuestrado y golpeado? No hubo secuestro, ni tormentos, ni apriete, tan sólo que parecía que Mangeri podía huir cuando todavía no existían motivos para acusarlo. La fiscal no tenía experiencia en casos mediáticos y se sentía desbordada por la resonancia del caso.

Cuando los investigadores creyeron que Mangeri estaba por desaparecer, lo interceptaron en la calle y le advirtieron que no se escapara, que ellos lo encontrarían igual fuera donde fuera.
Ahí fue cuando el portero entró en pánico, el sospechoso ya no era el padrastro de la piba sino él mismo. No pudo digerir la carga emocional, y cuando hubo ese comienzo de quiebre frente a la fiscal, lanzó su autoincriminación y quiso justificarse con esos tormentos policiales que jamás existieron.
Para la justicia no hubiera sido complicado poner en una cámara Gesell a los policías intervinientes y pedirle a Mangeri que identificara a sus presuntos torturadores.  Pero el portero se negó al procedimiento y a radicar la denuncia.

Nadie lo golpeó, solo le advirtieron con modales rudos –lenguaje explícito- que no huyera.
El hombre ya se supo acorralado, sólo faltaban las pruebas de ADN en las uñas de Ángeles, hasta que se inculpó solo y la fiscal tuvo lo que deseaba, una confesión inusual pero confesión al fin para pasarle el caso al juez (hombre de probados méritos y nada débil ni desbordado por la mediatez del caso).

Se siguió igual viendo el entorno familiar.  La madre, Jimena Adúriz, despertó sospechas secundarias. Algún dinero inexplicable en su cuenta bancaria, un par de personas en su agenda telefónica que ella indicó eran "dos amigos íntimos" y lo que sonó mal en los pesquisas. La mujer no hablaba en todo el día con su hija para ver cómo estaba, desde la mañana a la noche no tenía noticias nunca de Ángeles. Madre despreocupada, algo abandónica como suelen decir los psicólogos. En mensajes de textos o e-mails hablaba en códigos, algo anormal salvo cuando el mensaje cifrado retrotrae a una situación ilegal.

Sergio Opatowski mostró igual que su pareja comportamientos contradictorios como Jimena. Hubo un indicio fuerte Ángeles le contó a su padre biológico, Franklin Rawson, que el padrastro le hizo alguna vez un comentario indecente. Franklin quiso hacer la denuncia a la Justicia para prevenir alguna situación indeseada, pero Ángeles se negó a hacerlo, primero quería tener una charla con su madre y ponerla al tanto de esa propuesta fea. No sabemos si llegó a tener esa conversación íntima.

El hogar es un sitio pequeño para vivir en desarmonía cinco personas; Ángeles dormía en un sofá y para cambiarse precisaba entrar en la habitación del matrimonio donde estaba el placard con su ropa.

Un chico de la vivienda tiene una edad biológica desasociada de su edad mental.  No sirve como hábil declarante, es elemental.

Lo que cree el juzgado es que Ángeles llegó esa mañana fatídica y vio a Mangeri en un acto inmoral con ese joven, esa versión cierra con los dichos de los porteros vecinos sobre Mangeri y su relación con un cartonero.

Si Jorge Mangeri tenía comportamientos sexuales perversos, podrá salir en los exámenes psiquiátricos de los forenses que saben cómo tratar a estos enfermos.

O sea, no fue un ataque sexual a la niña sino un comportamiento consentido con un joven con problemas de retraso mental.

La adolescente habría sido testigo de un acto deleznable.

Y ahí propinó el ataque feroz, el acto defensivo de Ángeles y las huellas indubitables del ADN en sus uñas.

La excusa de las torturas policiales son parte de sus argumentos que ya no tienen validez, ni los puede probar y solo son su ficción frente a la hecatombe judicial que se le viene.

Si trasladó sólo o acompañado el cuerpo infortunado hasta el contenedor, son partes secundarias y a dilucidar de esta historia.

Hasta la intervención de la funcionaria Cristina Caamaño deberá ser parte de una investigación aparte. Un hecho fortuito impidió que el cadáver desapareciera para siempre al ser compactado. Si hubiera ocurrido así, hoy estaríamos asistiendo a denuncias de tratas de personas y afines.

Así ocurrió este brutal homicidio según entiende el juzgado. Tratamos de contarlo con toda la delicadeza posible ante el horror del crimen, con el respeto debido que se le debe tener a la víctima, y también al joven partícipe involuntario de la horrenda trama.-Hs:23:17Pm-Fuente:DiarioVeloz.com-

-CASO -NORMA MIRTA PENJEREK-(Buenos Aires-Argentina 1962)-



Expediente Crimen s.a-Rosario-Santa Fe-Argentina-Agosto/19/2013-
-El 29 de mayo de 1962, Norma Mirta Penjerek, de 16 años, salio de su casa, para asistir a una clase de ingles en horas de la tarde.
El trayecto es de unas 15 cuadras, y llego a su clase de manera normal. Al salir de la clase, paso a formar parte de uno de los tantos casos policiales, impunemente no resueltos y que conmovería a toda la sociedad Argentina
Norma, vivia con sus padres, Enrique Penjerek y Clara Breidman en la calle Juan B. Alberdi 3252, Dpto D, del barrio de Flores, en la Capital Federal.
Norma Mirta PenjerekEsa tarde, debia asistir a su habitual clase de ingles particular y asi lo hizo, a pesar del frio que se hacia sentir en la calle y que justamente ese dia la CGT (confederacion General del Trabajo) habia llamado a un paro general, como repudio a las medidas economicas, puestas en vigencia por el entonces, ministro de economia Alvaro Alsogaray.
Norma Mirta PenjerekNorma llego a su clase a las 18:30 y salio de la misma a las 19:45, horario que posteriormente confirmaria su profesora Perla Staszver de Prilleltenski, quien tambien seria solicitada en la causa para prestar declaracion testimonial.
Ante la inusual demora, el padre de Norma, cerca de las 20.30 horas, comenzo a llamar a amigas y compañeras del Liceo Nacional Nº 2 Amancio Alcorta, donde Asistia al ultimo año,pero nadie sabia nada de ella.
Aproximadamente a las 23.00 horas, ya la impaciencia paterna pudo mas y se dirigio a la comisaria 40° a realizar la correspondiente denuncia, que fue tomada de manera inmediata.
Norma Mirta Penjerek
Considerando que la distancia, entre ambos sitios, es relativamente corta, podria suponerse que Norma haya realizado el trayecto a pie, aun, considerando la temperatura del dia, debido a la demora por el paro de transportes.
Se revisaron todas las opciones, tratando de encontrar alguna pista sobre lo que pudo haberle sucedido, pero, no consiguieron nada, que heche un poco de luz sobre su paradero.
Los padres por su propia cuenta, comenzaron a publicar solicitadas en los diarios y a empepelar, la ciudad con la imagen de Norma, la manera en que se encontraba vestida y el telefono de contacto.
Los avisos publicados decian mas o menos esto:
Menor desaparecida
Sus padres aún no tienen noticias de la menor Norma Mirta Penjerek, estudiante, de 16 años de edad, cabellos castaños, altura 1.55, ojos castaños, pequeña cicatriz bajo el ojo izquierdo, que desapareci el 29 de mayo pasado.
Quien pudiera suministrar datos, le será agradecido ampliamente y tomado con toda reserva, haciéndolos llegar a su domicilio:
Juan B. Alberdi 3252, Dpto.D, T.E. 612 – 6834

A pesar de los esfuerzos familiares, y la poca participacion policial, la desaparicion de Norma, caia en un profundo misterio.
Todo, podia hacer suponer, que el primer agente que le toma la denuncia sobre la desaparicion, al padre, podria tener razon:
- Son cosas de adolescentes, a veces, lo hacen para llamar la atencion de la familia.
Norma Mirta PenjerekEl 16 de Julio, mas de cuarenta dias despues de la desaparicion, sono el telefono en casa de los Pinjerek, y algo les hacia presentir que podria haber malas noticias.
En el llamado, le informan a Enrique, que, el dia anterior, en un predio de la Universidad de La Plata, cercano a Lavallol, Pcia de Buenos Aires, se habia encontrado un cuerpo femenino, y necesitaban de su prescencia, para verificar, o no, si el mismo podria ser de Norma.
La escena del crimen, fue pisoteada y alterada, sumado al lugar donde se encontraba el cadaver, que era una especie de potrero fanganoso, ayudo tambien a alterar el cuerpo, cosa que dificultaria mucho poder determinar el tiempo de la muerte y tambien su identidad.
Norma Mirta PenjerekEl cuerpo fue trasladado para una primer autopsia y reconocimiento al hospital Gandolfo, en la localidad de Lomas de Zamora.
Tal era el estado del cuerpo, que para Enrique, el padre de Norma, fue imposible de reconocer.
Quedaba la posibilidad, no muy habitual en esa epoca como el reconocimiento odontologico, y dado que Norma, se habia hecho algunas reparaciones dentales, el padre, propuso llamar a su odontologo particular, para que verifique, si era Norma, el cadaver que habian hallado.
Norma Mirta Penjerek
El viernes 24 de agosto, Marcelo Maneffa, el odontologo particular de la familia, termino verificando la identidad del cuerpo que seria el de Norma Mirta Penjerek.
Norma Mirta Penjerek
Se pudo constatar una herida de arma blanca en el lado izquierdo del torax, que le seccionara la vena cava superior y signos de ahorcamiento, presumiblemente con un cable o alambre, que a su vez las huellas, se encontraban tapados por un pañuelo que la victima tenia en su cuello. Tambien menciona 1.65 mts de estatura, y entre 20 y 30 años de edad.
Respecto a la antiguedad de la muerte, señalaron entre 10 y 15 dias del hallazgo, aunque el estado general del cadaver, simulaba mucho mas, lo qque daba una data de muerte de los primeros dias del mes de Julio.
La edad y la altura, no eran condicentes con los datos de Norma, asi que buscaron mas certezas con una huella dactiloscopica parcial, aunque aun no era suficiente y esperaban que el reconocimiento familiar, termine por cerrar este paso en la investigacion.
Habia tanta presion politica sobre el caso, que muchas cosas se hicieron mal, con tal de dar el caso por cerrado y despues, se buscarian explicaciones.
Una vez confirmada la identidad, el cuerpo fue trasladado a una dependencia de la policia provincial, para realizar una segunda autopsia.
El cuerpo fue trasladado a la Dirección de Sanidad de la Policía de La Plata, donde los doctores Antonio Lara, de la Dirección de Sanidad; Juan Moirano, de la Dirección de Servicio Médico Legal, y Federico Lynch, de los tribunales de La Plata, realizaron la necropsia.
El resultado, fue similar al anterior, aunque completaba con un par de detalles, como por ejemplo el tipo de arma utilizada, y algo que llamaba poderosamente la atencion: El contenido estomacal, tenia poca masticacion, lo que hacia presumir alguna urgencia en la ingesta, que podria deberse a largos dias de ayuno y encierro.
Pero, este examen, le daria un poco mas de misterio al hallazgo al dictaminar, que la muerte, databa de unos 45 dias atras.
Despues de revisar el informe, concordaron con el examen anterior, que daba una data de muerte de los primeros dias de Julio, algo realmente inaceptable.
El 25 de Agosto de 1962, la justicia, entrego el cuerpo hallado e identificado como Norma Mirta Penjerek, de 16 años y diez centimetros menos de estatura, a su familia, para poder darle sepultura.
El velatorio se realizo en la misma casa de los Penjerek, como era costumbre en esa epoca y sus restos fueron sepultados en el cementerio israelita de La Tablada.
Sobre su lápida dice:
30 de mayo de 1962.
Norma Mirta Penjerek
Si bien la causa por el paradero de Norma, se inicio en la Capital federal, el hallazgo del cadaver fue en la Pcia de Buenos Aires, por lo que deberia seguirse en esa jurisdiccion bajo la caratula:
Penjerek, Norma Mirta., Homicidio
Las actuaciones sobre la investigacion del homicidio, le correspondieron al Juzgado de Instrucción Nº 6 de La Plata, a cargo del doctor Alberto Garganta.
Como nota curiosa, se pude señalar que el juez actuante, es el padre, del actual fiscal Alvaro Garganta, con una actuacion bastante polemica en el caso del Cuadruple Crimen de La Plata.
Si la presion politica, por la aparicion era demasiado, a partir del hallazgo, se habia perdido el control total del caso.
Ante la falta de respuesta de la investigacion, los medios graficos, y por su propia cuenta, solicitaban la ayuda de la poblacion, para que acerquen datos que puedan servir a la causa.
La familia Penjerek, no queria dar reportajes a ningun medio grafico, por ese entonces, la television, era un medio que si bien, habia penetrado en la sociedad, no estaba aun, masificado.
Habia tantas versiones sobre el Caso Penjerek, que la sociedad estaba al borde de un colapso moral, creyendo las cosas que podian escuchar o leer sobre la vida de Norma, que, claro, al igual que en la actualidad, la mayoria eran solo chismes, y nada de certezas.
Una de las teorias que tenian los investigadores era la de un secuestro con fines sexuales, y que debido a la expocision publica que habia tomado el caso, decidieron asesinarla, despues de casi cuarenta dias de reclusion.
En algun momento llego a pensarse en un pacto de silencio entre las amistades y conocidos de Norma, ya que nadie pudo aportar el minimo dato, para encauzar la investigacion.
Hubo, despues del hallazgo del 15 de Julio, varios secuestros, de mujeres de edades similares a Norma, con fines sexuales, algunos salieron a la luz y se les dio prensa, pero otros tuvieron que ocultarlos para que la gente, no entre en estado de panico, ya que el caso Penjerek, habia dejado demasiado sensible a la sociedad, respecto a la inseguridad de las adolescentes.
Aparecieron varios sospechosos, y asi como iban apareciendo, las acusaciones se desvanecian en el aire.
Cualquiera podria ser señalado, detenido, y demorado, para tratar de encontrar algo que lo vincule al secuestro y asesinato de Norma Mirta Penjerek.
Argentina pasaba por uno de sus tantos momentos de cambio, la presion politica sobre el caso, era acallada por las reformas politicas, cambio de gobierno y crisis economica.
Asi el tiempo fue haciendo lo suyo, hasta que finalmente el caso Penjerek fue casi olvidado.
Un año despues de la aparicion del cuerpo, entra en escena un personaje que en un primer momento gozo de la credibilidad tanto del juez como d elos investigadores. Mabel Sisti de 23 años y quien ejercia la prostitucion en zonas cercanas a estaciones ferroviarias.
El 14 de Julio de 1963 Mabel, es detenida en la estacion de constitucion, por ofrecimiento de sexo en la via publica.
En la dependencia policial, asegura, saber que es lo que le habia pasado a “la Penjerek”.
La historia que conto a los investigadores, podria llegar a ser veridica, asi es que se destino una brigada a su investigacion.
Mabel Sisti aseguró que un concejal de Florencio Varela de nombre Pedro Vecchio era el autor material del crimen e identificó a otras 5 personas como integrantes de una banda que secuestraba mujeres para prostituirlas, drogarlas y aprovecharse de ellas en fiestas privadas.
Describió con lujo de detalles la casa donde habría sido asesinada Norma, muy similar a otros casos similares y que no habian tenido tanto alcance en la prensa, lo que le daba a sus dichos cierta veracidad.
El juez Garganta tomó declaración a Sisti, y libro las detenciones pertinentes sobre los denunciados.
Como era de esperar, Vecchio negó todo, los acusados apelaron el procesamiento ante la Cámara de La Plata, denunciando que fueron torturados por parte de la Policía.
La causa terminó de caerse cuando Sisti se retractó diciendo que todo era mentira; que lo había hecho por dinero, que le habia ofrecido un enemigo del denunciado
Fueron tantas las versiones, tantas las denuncias y contradenuncias, que la causa termino, generando hasta un rechazo en la opinion publica.
Norma Mirta Penjerek
Una de las hipotesis, apoyada por los encargados de la investigacion y que aun hoy se mantiene, es que Norma, habria sido secuestrada por un grupo Pro-Nazi, en venganza, por la ayuda aportada por su padre, durante la localizacion y captura en Argentina de Adolf Eichmann el 11 de mayo de 1960.
De toda las versiones, esta ultima es la que mas podria acercarse a la realidad.
Aunque, queda la duda, sobre si el cadaver hallado en Lavallol, era realmente el de Norma Mirta Penjerek, ya que solo con la diferencia de altura que declaro la familia y la comprobada en las autopsias, es una señal para tener muy en cuenta.
Por lo pronto el caso Penjerek, no fue resuelto y goza de la mas absoluta impunidad.
El matrimonio Penjerek dejó la Argentina y se radicó en Israel.
-Hs:22:31Pm-Fuente:Escena del Crimen-